Aunque Islandia no es un país que destaque por su nivel gastronómico, en pleno puerto de Reykjavyk descubrimos un restaurante que nos costará olvidar.

Se trata del
Sægreifinn, un pequeño restaurante de un antiguo pescador que tiene como plato estrella una genial sopa de langosta. Tiene un sabor a langosta increible, está llena de "tropezones", y por si fuera poco, la sirven con un gran plato de pan para poderlo mojar.

A parte, preparan unos cuantos "pinchos" de pescados de la zona, entre los que tienen uno de ballena "mink" (hay que probarla!!!). Si aún no lo teneis claro, nuestra opinión: tiene textura de vaca y el sabor recuerda al hígado, aunque no es tan fuerte (en la foto es el de color más oscuro).

El propietario es un auténtico personaje: un tipo muy agradable, que sólo habla Islandés y que enseguida nos pidio que firmáramos en su libro de visitas. Evidentemente, nosotros le pedimos una foto a cambio!

Además, y para rematar el tema, el precio es sorprendentemente económico (tratándose de Islandia y de una langosta!).
En fin, si quereis ir es muy sencillo: está en el puerto, justo en la calle que da acceso a la zona donde se cogen los tours para ver ballenas (la calle es Verbuð 8).
Si podeis, probadlo y ya nos contareis!!